martes, 8 de septiembre de 2020

Reconociendo el arte poético

Estos días que vivimos donde valoramos que el número de personas afectadas por la pandemia del COVID-19 no disminuye; paseando por las tardes, ahora más frescas, mi amigo Manolo, entre los diversos temas que abordamos hace mención al premio de poesía que ganó su hija Susana, y me hace llegar el libro poemario ganador Ciudad de Leganés. Ayuntamiento de Leganés 1991. 

Gratamente sorprendido por la calidad de los poemas premiados, me atrevo a reproducir el siguiente: reflejo del estado de la poeta en ese momento.

INTENTO PENSAR que hoy es un día normal,

un día marcado por la rutina

con la que suelen venir los días de diario;

intento creerme que la soledad es cotidiana,

que el color amarillo que me rodea

no es más que la degradación

de las luces que te acompañan a lo largo de los tediosos lunes;

intento crearme un universo de días laborables,

todos danzando en la feria que supone vivir

en una ciudad medio encarcelada como ésta.

Seguro que hoy la gente no se divierte

y nadie se olvidará de sus problemas,

y seguro que mi agenda no se aburre cerca de mí

debido a una inoportuna casualidad…

Seguro que hoy los amigos no vivirán la música

al compás del aire libre,

ni beberán entre la alegría que emborracha las tardes del sábado.

Porque hoy no es un lunes, ni un jueves,

Porque hoy es sábado,

y porque ando algo solitaria

es por lo que me siento algo triste.

Pronto la tarde abatirá sobre mí

las penas de otros que ríen ahora

mientras yo miro indiferente

luces desgastadas y marchitas.

Pronto se morirá la vida al surgir la noche

y yo me conformaré con las caricias protectoras de mis sábanas cotidianas.

Intento pensar que no estoy sola.

Intento pensar que no es sábado.

El libro está compuesto de cuatro partes: `Rosas amarillas´ `Silencio´ `Sombras´ y `Epílogo´.

La información que recibo es que Susana por varias razones parece que dejó de crear. Una auténtica pena no desarrollar el arte que lleva dentro. 

Por la fecha premiada se deduce que vivía la juventud. Ahora que bonito sería apreciar el relato poético de su experiencia desde su residencia en Irlanda, viviendo en pareja, con un hijo y mujer trabajadora.

Desde esta humilde página le ánimo a retomar la escritura y a través de las redes sociales poder disfrutar del talento poético creativo que tiene dentro ¡ÁNIMO!

2 comentarios:

Susana Candela dijo...

Muchas gracias, Antonio. Es todo un placer leer tu post, qué grata sorpresa. Me alegra que te gustara el libro, aunque fue escrito en una época muy convulsa y muy triste. Cuando vuelva a Madrid te lo dedicaré formalmente. Ah, y seguí escribiendo, más bien a rachas y sin mucha continuidad, pero estoy segura que algo podrá salir en el futuro. Escribir siempre me ha dado una paz y un sosiego tremendo. Un abrazo gigante desde Dublín.

Antonio Pulido Ruiz dijo...

Gracias Susana, estamos esperando tu expresión literaria.