domingo, 30 de octubre de 2016

La noria política

Desde diciembre de 2015, la política española ha sido una noria que no ha parado de girar. Después de aquel primer resultado electoral con la consabida negativa de Mariano Rajoy a presentar su candidatura a la presidencia del Gobierno, hasta la tarde de ayer, donde el mismo Rajoy, consiguió los apoyos y las abstenciones necesarios que le permite ser nombrado Presidente.

Entre estas fechas, hubo otra candidatura fallida del Partido Socialista Obrero Español, y unas nuevas elecciones el pasado mes de junio.

Es digno de estudio analizar el comportamiento de los grupos políticos españoles con representación parlamentaria, que han permitido que un grupo político que renuncia a la presidencia, hoy, tenga la responsabilidad de formar Gobierno.

La base electoral que tiene el Partido Popular ha permitido que a pesar de todos los casos de corrupción y las leyes aprobadas, la fidelidad de sus votantes le convierta en el partido más votado.

Sin embargo, la división de la izquierda les arroja a permanecer en la oposición. Los partidos políticos que no tienen capacidad de alcanzar la gestión de una administración, aunque en sus programas contengan proyectos transformadores de la sociedad, es imposible que lo puedan poner en práctica.

Así, el repetido techo electoral que a día de hoy, alcanza Podemos, no es suficiente para optar a esa transformación. Por tanto, necesita de la izquierda centrada que apoya al PSOE.
En estos momentos, este partido, se encuentra en un profundo proceso de refundación para evitar que 137 años de historia se diluyan en la nada.

Desde mi punto de vista, lo ocurrido es muy grave y no hay una sola causa o persona responsable de la situación. Es evidente que lo que sucede se venía fraguando desde hace mucho tiempo y la manera de convenirse las soluciones iba sentando las bases de lo ocurrido.

Por todo ello, el futuro del PSOE se tiene que cimentar sobre la nueva realidad de la sociedad española. De una parte, tiene una izquierda que está implantada. De otra, una derecha que va a pretender consolidar lo que hoy tiene. Pero, a pesar de todo, hay un espacio del electorado que no vamos a renunciar a los valores que ha representado y representa el Partido Socialista. Convivencia, integración, solidaridad, justicia, humanismo, defensa de los servicios públicos de calidad y otros valores de los cuales está impregnado el PSOE.
Convencido de que esto es así, el final del proceso en el que se está inmerso, tiene que ser confeccionar un proyecto adaptado a esta nueva realidad, donde debemos encontrar a los mejores para gestionarlo. Tenemos que desterrar en esta transformación las maneras usadas que nos han traído a esta situación. Hay que captar el apoyo de la izquierda amplia que existe en España y hacer que las personas de ideología centrada también valoren que tienen su espacio en un PSOE renovado.

Si en todo ello, se empieza a trabajar con claridad y transparencia sin enfrentamientos personales, con generosidad de todas las partes, desde este espacio y personalmente me encontraré con todos mis compañeros.

domingo, 23 de octubre de 2016

Estamos obligados a entendernos

Después del tumultuoso Comité del pasado sábado día 1, consideré oportuno aplicar la teoría de `oír, ver y callar´. La situación como luego ha quedado demostrado, no aconsejaba hacer declaraciones sin tener la suficiente información de lo que estaba sucediendo en la tramoya del PSOE.

A día de hoy, ya tenemos los resultados y por tanto, sabemos que los miembros que componen el Comité Federal, deciden por 139 votos a favor y 96 en contra, permitir que Mariano Rajoy, sea investido presidente en segunda votación.

Durante los 24 días transcurridos, hemos podido conocer muchos detalles y descripción de situaciones que no habían visto la luz pública. También hemos valorado el posicionamiento que las distintas federaciones iban configurando conforme se acercaba el Comité que ha organizado la `Gestora´.
El resultado ya lo tenemos, y ahora, aplicando la tradición que impera dentro del PSOE, toca ponerse a trabajar respetando lo aprobado. No obstante, debemos tolerar que en las redes sociales todavía haya opiniones dispares con la situación vivida. Es responsabilidad de la cúpula dirigente el demostrar con los hechos que no todo está perdido para el futuro del PSOE.

Sin embargo, por lo cercano que lo tengo, donde tendremos que aplicarnos con ahínco incansable será en el PSOE-M. Suturar las heridas que en su día se produjeron con la destitución fulminante del secretario general elegido por la militancia, Tomás Gómez y casi toda la dirección que le acompañaba, no están cerradas.

Si a esto le sumamos que la persona elegida por Pedro Sánchez, para sustituirlo es la alcaldesa de Getafe, Sara Hernández, que fue ratificada luego por la militancia, solo hay que ir a las hemerotecas para apreciar el apoyo incondicional que Hernández, en su momento recibió de la dirección de Madrid que fue destituida. Además, debemos sumar que la posición del PSOE-M en el Comité de hoy, está dividida.

Podéis imaginar que las pinceladas que doy tienen mucha más enjundia, pero en este momento no es conveniente profundizar demasiado pensando en el futuro inmediato que se avecina.

Espero y deseo que ejemplos de personas que hemos visto cercanos al exsecretario general Sánchez, y que hoy están con responsabilidad en el nuevo proyecto político, sirvan de espejo para la secretaria general de Madrid. 

viernes, 30 de septiembre de 2016

Abierto en canal

A estas alturas la complicadísima situación política que se está viviendo en el seno del PSOE, me produce mucha preocupación. Unos y otros para justificar las razones de su posicionamiento están dejando al descubierto momentos que se han vivido en la historia interna del partido.

Estos relatos históricos para los que hemos seguido y participado de algunos de ellos, son ampliamente conocidos, pero para la opinión pública en general, sorprende que el funcionamiento interno de un partido político tenga estos procederes.

Concretamente, en la federación madrileña todos recordamos la situación que se vivió en la Asamblea de Madrid cuando hubo que gestionar la situación creada con el popularmente conocido `Tamayazo´.  El golpe traidor que dieron los tránsfugas socialistas impidió que Rafael Simancas, fuera elegido presidente de la Comunidad de Madrid. Desde esa fecha, año 2003, gobierna el Partido Popular en la Comunidad madrileña.

La investigación que se llevó a cabo para tratar de averiguar los motivos de lo sucedido, solo pudo intuir sospechas que indujeron a la traición. Sin embargo, lo que dejo al descubierto durante las sesiones que se celebraron fue la disección interna del funcionamiento del Partido Socialista madrileño.
Consecuencia de todo lo que se pudo valorar, hizo que la sociedad madrileña cuando se repiten las elecciones otorgara la mayoría absoluta al PP.

Pues bien, por causas muy distintas y salvando las distancias, reconozco que se corre el riesgo para justificar la posición que se toma para solucionar el problema de la dirección socialista Federal, que de nuevo se desnude los procesos internos que se llevan en los partidos políticos. Es imprevisible la reacción que determinados datos causan en la sociedad civil ajena a la organización.

Por ello, llegados a la situación que se está viviendo dentro del PSOE, conviene ser muy cautos con lo que se dice y cómo se dice. Desde mi punto de vista y compromiso político, quiero dejar muy claro, que no voy a participar en ningún proceso congresual que no me garantice que el resultado del Congreso no es un cierre en falso del momento político generado. 

martes, 27 de septiembre de 2016

El verdadero fracaso de Sánchez

Hoy todas las editoriales de las principales cabeceras de los periódicos nacionales, dedican su opinión a la situación que vive el PSOE y por extensión al comportamiento de su Secretario General, Pedro Sánchez.

A estas horas, el conflicto interno que se vive en el PSOE, a nadie se le oculta. Por tanto, tampoco persona alguna, sea dirigente o no, es capaz de pronosticar cuál será el resultado final que saldrá del Comité del próximo sábado día 1 de octubre.

Hoy, con la perspectiva que nos ofrece el paso del tiempo, valoramos el gran error que se cometió en aquel momento, cuando Mariano Rajoy, renunció a presentar su candidatura a la presidencia del Gobierno. De manera natural y aplicando el proceso democrático establecido en aquel momento, se postula Pedro Sánchez. Fue en la negociación del proceso y la imposibilidad de alcanzar los acuerdos necesarios donde se fraguó el fracaso que hoy vivimos.

La suma de los votos populares, podemistas e independentistas, impiden que Sánchez consiga la investidura. Antes de entrar derecho a pretender solucionar el drama que se vive hoy en el PSOE, recomiendo que las personas que tuvieron influencia decisoria para que los acuerdos no vieran la luz, reflexionen sobre su posicionamiento en aquellos momentos.

Luego, ya conocemos lo sucedido y el fracaso de Mariano Rajoy en su pretendida elección como presidente. Ahora bien, a pesar de que no logró su investidura, consigue aumentar el número de votos y escaños en las elecciones de junio. Mientras, el PSOE pierde votos y escaños. Y, así llegamos a las elecciones autonómicas y de nuevo el PSOE fracasa.

Internamente, se genera un gran dilema al querer impedir nuevas elecciones y pretender aglutinar los mínimos apoyos que permitieran a Pedro Sánchez postularse a la presidencia.

Es difícil encontrar la vía que facilite lograr la paz interna que necesita el PSOE. A estas alturas son muchos y variados los factores que generan influencia en las decisiones de unos y otros. Todos dirigentes con fórmulas distintas para recuperar la credibilidad del Partido Socialista.

Desde la militancia, sí quiero manifestar que sin entrar en especificaciones concretas de todo el correlato, entre otras cosas, porque desconocemos detalles precisos, la solución no puede pasar por armar un proceso donde nosotros los militantes, tengamos que decidir con nuestra opinión, si continúa o no, Pedro Sánchez dirigiendo el Partido Socialista Obrero Español.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Confusión mucha confusión

El pragmatismo es un buen aliado en el mundo de la política. Máxime, cuando la sociedad expresa democráticamente su opinión y los resultados son los que ya nos han llevado a dos elecciones y si no son capaces nuestros representantes de alcanzar un acuerdo, iremos a unas terceras.

Si tuviéramos que vernos abocados a esa tercera consulta, hoy, un medio de reconocido prestigio anuncia que el resultado final sería algo parecido a la actual composición parlamentaria. Con un dato muy destacado: “el crecimiento de la abstención”. Si en junio votamos el 69,8% del electorado, en el mes de diciembre próximo solo lo haría el 60,4%.

Es decir, el cansancio, la confusión y el desánimo se han instalado en el electorado. Llegados a este punto, y visto los resultados de las dos consultas donde la variación en porcentaje cambia poco y cuando lo hace beneficia al Partido Popular por la fidelidad de sus votantes, qué tendrá que ocurrir para que en el resto de grupos políticos se practique el `pragmatismo´.

El estudio de la encuesta que hoy publica el Observatorio, nos ofrece variadas formulas, combinaciones y preferencias para poder formar Gobierno. Obviamente, si se mantiene la actual actitud de los partidos políticos de unos y otros con respecto a sus adversarios compañeros de parlamento, por muchas combinaciones que los analistas ofrezcan, será un predicamento en el desierto.  

La encrucijada es muy seria. Además, en la encuesta, solo declara querer ir de nuevo a las urnas un 10,6% de los encuestados. Entonces, con esta abrumadora mayoría social que pide formar Gobierno, a quiénes escuchan nuestros representantes elegidos.

sábado, 3 de septiembre de 2016

Y, Mariano Rajoy pasó a la historia

Ayer tuvo lugar en el Congreso de los diputados la segunda votación para elegir al presidente del Gobierno de esta legislatura. Mariano Rajoy, no consiguió la confianza de la mayoría simple de los representantes políticos.

Antes de analizar el punto en que nos encontramos, conviene recordar de dónde venimos. En el año 2011, el Partido Popular por voluntad del pueblo español, consigue el mayor poder de gestión que nunca tuvo una organización política. Consecuencia de ello, la mayoría absoluta de la que gozaba, al Sr. Rajoy, le ha permitido aplicar unas políticas sin necesidad de atender otros planteamientos que el resto de grupos presentes en el Parlamento hacían.

No debemos estar muy satisfechos los españoles con las consecuencias de esas políticas, cuando en la siguiente llamada a las urnas, aquel poder logrado queda difuminado de tal manera, que hasta en dos ocasiones se le ha negado la confianza para que continúe al frente del Gobierno. Nunca en la reciente historia democrática se había producido tal caso con un presidente.


Ante la continuidad de un Gobierno en funciones, qué otras salidas se pueden producir que no sean las anunciadas elecciones en el mes de diciembre.

Si nos atenemos a los últimos acontecimientos de ayer, conocemos que directamente se le pide a Rajoy, que retire su candidatura de cara a una nueva sesión de investidura. A lo que el portavoz popular contesta que Rajoy, ha sido, es y será su candidato. Ante tal afirmación, esta postura ayuda para llevarnos a las urnas de nuevo.

Pero la ley electoral nos permite un plazo de dos meses para buscar otras salidas que puedan desbloquear la situación ya demasiado larga de interinidad.

Todas las miradas están puestas en el Sr. Sánchez y el PSOE. Y, no es fácil dado el número de escaños en el Parlamento de los que dispone. Por tanto, hay que buscar aliados diversos con planteamientos políticos heterogéneos e intereses distintos.
Por ello, conviene recordar las palabras del Sr. Sánchez pidiendo a esos grupos, generosidad política para poder invertir la situación que vivimos.

Si los socialistas apuestan por llevar a cabo la difícil negociación, tanto Ciudadanos como Podemos, tiene que hacer un esfuerzo de entendimiento que permita ir a una nueva sesión de investidura con garantías de sacarla adelante.

Desde mi punto de vista esta es la más verosímil de las fórmulas. Si algún grupo de los aludidos no se presta a ello, estamos mirando a las elecciones de diciembre.

martes, 30 de agosto de 2016

El precio de la abstención

A las 16:00 horas de hoy, el candidato popular Mariano Rajoy, se presentará en el Congreso de los diputados para obtener la confianza de sus señorías y su voto le permita formar Gobierno. Si no consigue 176 votos a favor de su investidura tendrá que volver de nuevo el próximo viernes.

Si se cumple lo anunciado por los portavoces del resto de grupos políticos, serán 180 votos los que le dirán NO. Ante esta disyuntiva el Partido Popular insiste en llamar a la abstención del PSOE. Cosa esta, que no debería enrocarnos, ya que, el viernes si consigue que 11 diputados se abstengan, igualmente podría ser nombrado presidente.

La política que ha aplicado durante los cuatro años que ha gobernado con mayoría absoluta y las consecuencias que ha tenido para la sociedad española, ha generado que al día de hoy, no tiene seguro que once diputados del arco parlamentario mire para otro lado.

La machaca que los dirigentes populares están ejerciendo sobre los socialistas es sorprendente. Y, aunque estos últimos, solo tienen 85 escaños, para el PP ellos tienen que ser quienes les faciliten la investidura. La dirección socialista lo ha dejado claro: los votos de sus electores no van servir para hacer a Rajoy presidente.

En este bucle nos encontramos y todo indica que lo seguiremos estando. A pesar de que nadie quiere nuevas elecciones ¿Entonces que se puede hacer?
El pacto firmado entre PP y C’s, aunque contiene avances en un nuevo modelo de gobernar, no es suficiente para el grupo socialista que valora que han quedado fuera cuestiones imprescindibles de su programa electoral, a las cuales, no están dispuestos a renunciar.

Llegados a este punto, también sorprende que tanto en el PP como en el PSOE, no existan arquitectos capaces de construir los puentes necesarios que facilite un acercamiento verdadero y transparente, para que la opinión pública conozcamos con exactitud las verdaderas razones que nos tienen bloqueados.

Después de intentarlo poniendo los programas políticos sobre la mesa, valorando todas aquellas medidas que más benefician al futuro de la sociedad, cuyo interés general sea el que prevalezca por encima de otros intereses, se podrá comprobar cuáles son los motivos que generan el desencuentro total y que nos aboca a unas nuevas elecciones. Mientras que no se ponga negro sobre blanco, estaremos a expensas de las declaraciones de unos y otros.

viernes, 19 de agosto de 2016

La aritmética política

Finalmente, tal como estaba anunciado, hoy se ha producido la firma del protocolo que desarrolla el proceso de negociación entre el Partido Popular y Ciudadanos para facilitar la investidura de Mariano Rajoy.

Sus 170 escaños si se suma al acuerdo resultante Coalición Canaria, no son suficientes para que Mariano Rajoy, sea elegido presidente del Gobierno de España.
Las matemáticas son tozudas, y si el resto de grupos políticos por razones diversas, no se abstienen o votan a favor, el voto negativo de los 180 diputados restantes que conforman el Congreso de los diputados, obligaría a buscar un candidato alternativo, que superara los 176 escaños, o repetición de elecciones.


La voluntad de los electores ha decidido que se han acabado las mayorías absolutas y por tanto, se tiene que negociar la composición de los gobiernos futuros.

Con los datos resultantes, antes expuestos, la insistente responsabilidad que se le atribuye al anunciado `NO´ del PSOE debería ser desmitificada. Conviene recordar que son 180 diputados los que deciden no apoyar a Mariano Rajoy y no sólo los 85 del Partido Socialista.

Por tanto, una vez que se conozcan los detalles del documento del pacto de investidura que firmarán PP y C’s, estos grupos, están obligados a buscar los apoyos necesarios dentro de todo el arco parlamentario que conforma el Congreso.

Por ello, la generosidad del contenido del acuerdo para con el resto de los programas políticos de los demás grupos, debe ser la hoja de ruta, que dirija la posibilidad de recabar los apoyos necesarios que impidan repetir las elecciones.

Si el Partido Popular y Ciudadanos no son capaces de atraer a su proyecto político, otros apoyos en las diversas formas expresadas, deben de asumir que la responsabilidad del fracaso tiene que ser compartida.