martes, 27 de septiembre de 2016

El verdadero fracaso de Sánchez

Hoy todas las editoriales de las principales cabeceras de los periódicos nacionales, dedican su opinión a la situación que vive el PSOE y por extensión al comportamiento de su Secretario General, Pedro Sánchez.

A estas horas, el conflicto interno que se vive en el PSOE, a nadie se le oculta. Por tanto, tampoco persona alguna, sea dirigente o no, es capaz de pronosticar cuál será el resultado final que saldrá del Comité del próximo sábado día 1 de octubre.

Hoy, con la perspectiva que nos ofrece el paso del tiempo, valoramos el gran error que se cometió en aquel momento, cuando Mariano Rajoy, renunció a presentar su candidatura a la presidencia del Gobierno. De manera natural y aplicando el proceso democrático establecido en aquel momento, se postula Pedro Sánchez. Fue en la negociación del proceso y la imposibilidad de alcanzar los acuerdos necesarios donde se fraguó el fracaso que hoy vivimos.

La suma de los votos populares, podemistas e independentistas, impiden que Sánchez consiga la investidura. Antes de entrar derecho a pretender solucionar el drama que se vive hoy en el PSOE, recomiendo que las personas que tuvieron influencia decisoria para que los acuerdos no vieran la luz, reflexionen sobre su posicionamiento en aquellos momentos.

Luego, ya conocemos lo sucedido y el fracaso de Mariano Rajoy en su pretendida elección como presidente. Ahora bien, a pesar de que no logró su investidura, consigue aumentar el número de votos y escaños en las elecciones de junio. Mientras, el PSOE pierde votos y escaños. Y, así llegamos a las elecciones autonómicas y de nuevo el PSOE fracasa.

Internamente, se genera un gran dilema al querer impedir nuevas elecciones y pretender aglutinar los mínimos apoyos que permitieran a Pedro Sánchez postularse a la presidencia.

Es difícil encontrar la vía que facilite lograr la paz interna que necesita el PSOE. A estas alturas son muchos y variados los factores que generan influencia en las decisiones de unos y otros. Todos dirigentes con fórmulas distintas para recuperar la credibilidad del Partido Socialista.

Desde la militancia, sí quiero manifestar que sin entrar en especificaciones concretas de todo el correlato, entre otras cosas, porque desconocemos detalles precisos, la solución no puede pasar por armar un proceso donde nosotros los militantes, tengamos que decidir con nuestra opinión, si continúa o no, Pedro Sánchez dirigiendo el Partido Socialista Obrero Español.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Confusión mucha confusión

El pragmatismo es un buen aliado en el mundo de la política. Máxime, cuando la sociedad expresa democráticamente su opinión y los resultados son los que ya nos han llevado a dos elecciones y si no son capaces nuestros representantes de alcanzar un acuerdo, iremos a unas terceras.

Si tuviéramos que vernos abocados a esa tercera consulta, hoy, un medio de reconocido prestigio anuncia que el resultado final sería algo parecido a la actual composición parlamentaria. Con un dato muy destacado: “el crecimiento de la abstención”. Si en junio votamos el 69,8% del electorado, en el mes de diciembre próximo solo lo haría el 60,4%.

Es decir, el cansancio, la confusión y el desánimo se han instalado en el electorado. Llegados a este punto, y visto los resultados de las dos consultas donde la variación en porcentaje cambia poco y cuando lo hace beneficia al Partido Popular por la fidelidad de sus votantes, qué tendrá que ocurrir para que en el resto de grupos políticos se practique el `pragmatismo´.

El estudio de la encuesta que hoy publica el Observatorio, nos ofrece variadas formulas, combinaciones y preferencias para poder formar Gobierno. Obviamente, si se mantiene la actual actitud de los partidos políticos de unos y otros con respecto a sus adversarios compañeros de parlamento, por muchas combinaciones que los analistas ofrezcan, será un predicamento en el desierto.  

La encrucijada es muy seria. Además, en la encuesta, solo declara querer ir de nuevo a las urnas un 10,6% de los encuestados. Entonces, con esta abrumadora mayoría social que pide formar Gobierno, a quiénes escuchan nuestros representantes elegidos.

sábado, 3 de septiembre de 2016

Y, Mariano Rajoy pasó a la historia

Ayer tuvo lugar en el Congreso de los diputados la segunda votación para elegir al presidente del Gobierno de esta legislatura. Mariano Rajoy, no consiguió la confianza de la mayoría simple de los representantes políticos.

Antes de analizar el punto en que nos encontramos, conviene recordar de dónde venimos. En el año 2011, el Partido Popular por voluntad del pueblo español, consigue el mayor poder de gestión que nunca tuvo una organización política. Consecuencia de ello, la mayoría absoluta de la que gozaba, al Sr. Rajoy, le ha permitido aplicar unas políticas sin necesidad de atender otros planteamientos que el resto de grupos presentes en el Parlamento hacían.

No debemos estar muy satisfechos los españoles con las consecuencias de esas políticas, cuando en la siguiente llamada a las urnas, aquel poder logrado queda difuminado de tal manera, que hasta en dos ocasiones se le ha negado la confianza para que continúe al frente del Gobierno. Nunca en la reciente historia democrática se había producido tal caso con un presidente.


Ante la continuidad de un Gobierno en funciones, qué otras salidas se pueden producir que no sean las anunciadas elecciones en el mes de diciembre.

Si nos atenemos a los últimos acontecimientos de ayer, conocemos que directamente se le pide a Rajoy, que retire su candidatura de cara a una nueva sesión de investidura. A lo que el portavoz popular contesta que Rajoy, ha sido, es y será su candidato. Ante tal afirmación, esta postura ayuda para llevarnos a las urnas de nuevo.

Pero la ley electoral nos permite un plazo de dos meses para buscar otras salidas que puedan desbloquear la situación ya demasiado larga de interinidad.

Todas las miradas están puestas en el Sr. Sánchez y el PSOE. Y, no es fácil dado el número de escaños en el Parlamento de los que dispone. Por tanto, hay que buscar aliados diversos con planteamientos políticos heterogéneos e intereses distintos.
Por ello, conviene recordar las palabras del Sr. Sánchez pidiendo a esos grupos, generosidad política para poder invertir la situación que vivimos.

Si los socialistas apuestan por llevar a cabo la difícil negociación, tanto Ciudadanos como Podemos, tiene que hacer un esfuerzo de entendimiento que permita ir a una nueva sesión de investidura con garantías de sacarla adelante.

Desde mi punto de vista esta es la más verosímil de las fórmulas. Si algún grupo de los aludidos no se presta a ello, estamos mirando a las elecciones de diciembre.

martes, 30 de agosto de 2016

El precio de la abstención

A las 16:00 horas de hoy, el candidato popular Mariano Rajoy, se presentará en el Congreso de los diputados para obtener la confianza de sus señorías y su voto le permita formar Gobierno. Si no consigue 176 votos a favor de su investidura tendrá que volver de nuevo el próximo viernes.

Si se cumple lo anunciado por los portavoces del resto de grupos políticos, serán 180 votos los que le dirán NO. Ante esta disyuntiva el Partido Popular insiste en llamar a la abstención del PSOE. Cosa esta, que no debería enrocarnos, ya que, el viernes si consigue que 11 diputados se abstengan, igualmente podría ser nombrado presidente.

La política que ha aplicado durante los cuatro años que ha gobernado con mayoría absoluta y las consecuencias que ha tenido para la sociedad española, ha generado que al día de hoy, no tiene seguro que once diputados del arco parlamentario mire para otro lado.

La machaca que los dirigentes populares están ejerciendo sobre los socialistas es sorprendente. Y, aunque estos últimos, solo tienen 85 escaños, para el PP ellos tienen que ser quienes les faciliten la investidura. La dirección socialista lo ha dejado claro: los votos de sus electores no van servir para hacer a Rajoy presidente.

En este bucle nos encontramos y todo indica que lo seguiremos estando. A pesar de que nadie quiere nuevas elecciones ¿Entonces que se puede hacer?
El pacto firmado entre PP y C’s, aunque contiene avances en un nuevo modelo de gobernar, no es suficiente para el grupo socialista que valora que han quedado fuera cuestiones imprescindibles de su programa electoral, a las cuales, no están dispuestos a renunciar.

Llegados a este punto, también sorprende que tanto en el PP como en el PSOE, no existan arquitectos capaces de construir los puentes necesarios que facilite un acercamiento verdadero y transparente, para que la opinión pública conozcamos con exactitud las verdaderas razones que nos tienen bloqueados.

Después de intentarlo poniendo los programas políticos sobre la mesa, valorando todas aquellas medidas que más benefician al futuro de la sociedad, cuyo interés general sea el que prevalezca por encima de otros intereses, se podrá comprobar cuáles son los motivos que generan el desencuentro total y que nos aboca a unas nuevas elecciones. Mientras que no se ponga negro sobre blanco, estaremos a expensas de las declaraciones de unos y otros.

viernes, 19 de agosto de 2016

La aritmética política

Finalmente, tal como estaba anunciado, hoy se ha producido la firma del protocolo que desarrolla el proceso de negociación entre el Partido Popular y Ciudadanos para facilitar la investidura de Mariano Rajoy.

Sus 170 escaños si se suma al acuerdo resultante Coalición Canaria, no son suficientes para que Mariano Rajoy, sea elegido presidente del Gobierno de España.
Las matemáticas son tozudas, y si el resto de grupos políticos por razones diversas, no se abstienen o votan a favor, el voto negativo de los 180 diputados restantes que conforman el Congreso de los diputados, obligaría a buscar un candidato alternativo, que superara los 176 escaños, o repetición de elecciones.


La voluntad de los electores ha decidido que se han acabado las mayorías absolutas y por tanto, se tiene que negociar la composición de los gobiernos futuros.

Con los datos resultantes, antes expuestos, la insistente responsabilidad que se le atribuye al anunciado `NO´ del PSOE debería ser desmitificada. Conviene recordar que son 180 diputados los que deciden no apoyar a Mariano Rajoy y no sólo los 85 del Partido Socialista.

Por tanto, una vez que se conozcan los detalles del documento del pacto de investidura que firmarán PP y C’s, estos grupos, están obligados a buscar los apoyos necesarios dentro de todo el arco parlamentario que conforma el Congreso.

Por ello, la generosidad del contenido del acuerdo para con el resto de los programas políticos de los demás grupos, debe ser la hoja de ruta, que dirija la posibilidad de recabar los apoyos necesarios que impidan repetir las elecciones.

Si el Partido Popular y Ciudadanos no son capaces de atraer a su proyecto político, otros apoyos en las diversas formas expresadas, deben de asumir que la responsabilidad del fracaso tiene que ser compartida.

martes, 9 de agosto de 2016

El barómetro de julio

Según los datos que aportan el barómetro de julio realizado por el CIS, los españoles, medio punto arriba o abajo, seguimos pensando igual que en las pasadas elecciones del mes de junio.

Resaltemos que el grupo político más beneficiado es el Partido Socialista Obrero Español. Ello, no impide que el Partido Popular mantenga una diferencia de 10 puntos a su favor en la intención de voto.

Sin entrar en grandes disquisiciones, sí quiero destacar que el candidato popular Mariano Rajoy, demuestra conocer bien el comportamiento psicológico del resto de candidatos y sus organizaciones.
Si no fuera así, no se habría atrevido a decir no al Jefe del Estado, cuando en diciembre de 2015, le propuso formar Gobierno. Decisión arriesgada que le podría haber dejado fuera del Gobierno que preside en funciones. Sin embargo, el desacuerdo de la izquierda y progresistas hizo que hubiera que repetir las elecciones en el mes de junio.

El esfuerzo realizado por el candidato socialista cuando el Rey le pide a Pedro Sánchez formar Gobierno, no alcanzó el objetivo deseado. Mucho se ha dicho y escrito sobre la negativa de Podemos en la votación, y al mismo tiempo, igualmente, hemos escuchado y leído los motivos que hubo para ello.

Y, es precisamente ese conocimiento del perfil político de los líderes de los partidos y su organización interna, el que hace que sin prisa, mañana de nuevo Rajoy, inicie otra ronda de contactos para lograr ser investido presidente.

Ante una tendencia inamovible del electorado, sólo quiero incidir en un dato irrefutable: la suma del porcentaje de voto de PSOE y Unidos Podemos, alcanza el 42,7%. El Partido Popular según el sondeo del CIS obtiene el 32,5% en intención del voto.


miércoles, 3 de agosto de 2016

El primer paso de la caminata

Hasta hoy, los 137 escaños conseguidos por el Partido Popular en las elecciones de junio, le han servido para que a su candidato Mariano Rajoy, el Jefe del Estado, le encargue la posibilidad de formar Gobierno. Y, después de aceptar, estamos viendo que la tarea encomendada no es nada fácil. Sobre todo debido al resultado electoral.

Para el Partido Popular el avance en escaños no ha sido suficiente para conseguir no tener que depender de los acuerdos necesarios con otros grupos políticos que le garanticen la investidura primero, y después un programa de Gobierno realizable al servicio de la ciudadanía española.

A ello, Rajoy se pone a trabajar. Después de recibir el anunciado NO de los Socialistas, el grupo Ciudadanos le manifiesta su intención de abstenerse. No obstante, en este último encuentro, según el propio Rajoy, “damos el primer paso de la caminata”. Que si no cambian las posturas se vislumbra larga y pedregosa.

Ahora bien, hemos podido valorar que para que se reconozca un “primer paso” Rivera, ha tenido que comportarse receptivo a estudiar los documentos que Rajoy le pone sobre la mesa. Imaginamos que después, vendrá la contrapropuesta y entonces se verá si lo acordado hace cambiar la posición política de Ciudadanos.

En lo que, de partida sí están de acuerdo, es en descargar toda la responsabilidad de un posible fracaso y consecuentemente repetición de elecciones en Pedro Sánchez y el Partido Socialista. Esto, por mucho que se repita no se sostiene, debido precisamente a la suma de votos que aporta cada grupo político. La suma de PP y C's, son 169 escaños; la suma del Partido Socialista y Unido Podemos 156. Con lo cual, sólo bastaría el preceptivo acuerdo entre los grupos con más votos para iniciar la “caminata”.


Llegados a este punto, la posición socialista si se mantiene invariable, debe ser explicada ante la opinión pública. Además, del consabido “nosotros queremos cambiar a Rajoy” “somos alternativa de Gobierno”, es necesario explicar las diferencias políticas programáticas por la cuales, no se puede apoyar la investidura de Mariano Rajoy.

Esto último, es urgente. Los asesores socialistas tienen que ser ágiles en la pedagogía explicativa. No olvidemos que el centro-derecha y sus adláteres mediáticos serán constantes y repetitivos hasta la saciedad. 

miércoles, 27 de julio de 2016

Nadie quiere repetir elecciones

Antes de conocer si el Jefe del Estado se decidirá a nombrar candidato a la presidencia del Gobierno, y analizadas las opiniones de los portavoces políticos de los distintos grupos, podemos llegar a la conclusión de que nadie quiere repetir elecciones.

No obstante, debido al proceso negociador, tampoco se vislumbra la posibilidad de que Mariano Rajoy, cuente hoy con los apoyos necesarios para que Felipe VI le pueda encargar iniciar el proceso de investidura.

Haciendo un esfuerzo para comprender que un partido político que ha estado durante cuatro años gobernando con mayoría absoluta, sin necesidad de tener que hablar con nadie para imponer sus leyes y criterio político, el hecho de que la sociedad española decida suprimir esa mayoría y dejarlo a merced de los posibles acuerdos que sea capaz de alcanzar con los demás grupos, es un proceso nada fácil para el Partido Popular.

De ahí, la dificultad que están teniendo para conseguir alianzas que puedan facilitar que Rajoy se presente como candidato en el Congreso de los diputados.
Con los resultados electorales en la mano, se deduce que la placidez pasada no se repite. Y, por tanto, en la nueva era política es necesario NEGOCIAR.

El Partido Popular, está obligado como ganador de las elecciones a ser el primero en mover ficha. Pero esa corriente tiene que ir acompañada de la suficiente documentación donde se recoja parte de las pretensiones o compromisos de los otros grupos a los cuales, se les pide su apoyo.

Si este proceso no se lleva a cabo, se pueden encender todas las alarmas. Además, la sociedad española entenderíamos que el conflicto generado no es culpa de los otros. Los electores hemos hablado por segunda vez, y hemos expresado nuestro deseo de corregir todas aquellas leyes que la mayoría absoluta del PP nos ha hecho padecer.

Por ello, si los popular no firman con luz y taquígrafos los acuerdos necesarios para iniciar una nueva etapa política, no podemos olvidar que incluso habiendo ganado las elecciones, la suma de otras fuerzas políticas están obligadas a impedir que en España se repitan las elecciones por tercera vez.