El último barómetro del CIS, enero 2015, arroja unos
datos en intención de voto cuyo resultado sitúa a tres partidos políticos en una horquilla
preferencial de voto entre el 20 y 30%.
Así, conocemos que los encuestados dan al Partido Popular
el 27,3% de los votos; a Podemos, el 23,9%; y al Partido Socialista Obrero
Español, el 22,2%.
Llama poderosamente la atención la gran caída del PP, e
igualmente el descenso del PSOE, siendo el gran beneficiado Podemos.
Después de conocer los resultados los portavoces de los
grupos aludidos hacen su interpretación de los mismos, que van desde: “esta
cocina está muy elaborada, portavoz del PSOE”; “nos preocupa la situación del
Partido Socialista, PP”; y “si seguimos este ritmo creciente ganamos al Partido
Popular, Podemos”.
En el apartado referido a los problemas de los españoles,
a pesar de los anuncios hechos por el Gobierno, el paro es la mayor
preocupación que expresan los encuestados.
Y, luego se encienden las alarmas en el Gobierno que
preside Mariano Rajoy, al comprobar que ningún ministro de su Gobierno consigue
obtener una puntuación de aprobado.
Al presidente le califican con un 2,24 puntos, entre los
ministros la mejor valorada es Soroya Saéz de Santamaría con un 3,10 seguida de
García Margallo 2,74 y Alfonso Alonso 2,62.
La mayoría de los
encuestados (un 39,1%) califica la
gestión del Gobierno como "muy mala" y la actuación
política del PSOE en la oposición está considerada como "mala" por un
35,8%.
Esta
calificación es la que induce a manifestar el resultado inicial en la intención de voto.