04/04/2010

Asignaturas pendientes

Después de estos días de descanso considero oportuno y conveniente retomar la actividad política reflexionando sobre algunos asuntos importantes. Entre ellos, está la pregunta: por qué aumenta la abstención cuando se celebran elecciones.

El que pudo ser un buen presidente socialista de la Comunidad de Madrid, Rafael Simancas, y ahora parlamentario del Congreso, portavoz del grupo socialista en la Comisión de Fomento; en su blog personal nos ofrece las razones que provocan la falta de concurrencia.

Para que puedas analizar el contenido de la totalidad de la exposición, sirva de introducción este apartado:
Cada vez son más los ciudadanos europeos que comprueban la aparente incapacidad de la política democrática para hacer valer los principios, los objetivos y las decisiones que cuentan con un claro respaldo popular mayoritario. En otras palabras, muchos ciudadanos se quedan en casa a la hora de las votaciones tras constatar el retroceso del poder democrático frente a otros poderes, sean de índole financiero, mediático o burocrático.

Te recomiendo la lectura íntegra: ¿POR QUÉ DEJAN DE VOTAR?

8 comentarios:

Anónimo dijo...

No sere tan pretencioso de dar la razón en plan guru por la que aumenta la abtención (cada uno tendra la suya)

Pero si puedo dar por la que yo no voto. No me representa ninguna de las opciones políticas que se presentan y tengo razones sobradas para no votar a ninguno de los partidos. Y si las elecciones es elegir representantes, prefiero que no me representen los que se presentan. Es decir, prefiero no legitimarlos. Si algún día alguno merece mi confianza se la prestare para 4 años y pidiendo cuentas, no de por vida en plan fan de futbol.

Ciao

NACHO dijo...

Tiene razón Rafael. Es ciertamente todo un cúmulo de circunstancias que provocan la desafección de los ciudadanos respecto de la política. Y es muy común escuchar de tus amigos un “son todos iguales” o “son diferentes perros con el mismo collar”. Cualquiera que haya estado metido mínimamente en política sabe que esto no es cierto, que existe eso que llamamos VALORES y que a veces hay que ceder una batalla para ganar la guerra.

Pero son muchas las desilusiones del ciudadano. ¿A que nos acordamos todos de eso de la “refundación del capitalismo” que se iba a producir con la crisis? Como bien dice Simancas en su post, se ha quedado en agua de borrajas. Y luego, en España, tenemos una justicia tan politizada que da asco. Y ahora, mientras no mejoramos la proporcionalidad de la Ley Electoral, prohobimos votar a los emigrantes españoles. No, no es el camino. Como español y como socialista, no puedo estar de acuerdo. Así que imaginémonos a un ciudadano de la calle, ése que no se para tanto tiempo a pensar las cosas. Le da el punto y dice… “yo paso”… Y pasa.

Anónimo dijo...

La gente deja de votar e ver el mamoneo que ve entre la clase politica ,tanto a nivel nacional como local.
Yo como ex socialita pero me consiero persona progresista no caere en el desanimo de no votar y asi poder pedir cuentas .

Antonio Pulido Ruiz dijo...

Entendiendo el desafecto que puede generar determinadas acciones políticas que en su día despertaron ilusión y luego no se convierten en realidades, pero no debemos de caer en el desánimo y no acudir a depositar nuestro voto.

Lo que sí tenemos que hacer, es obligar a nuestros representantes electos a rendir cuentas. Que nos cuenten los motivos que les impiden cumplir el contrato que hicieron con los electores. Así, podemos valorar el trabajo realizado.

Debemos participar para exigir el cumplimiento de los compromisos adquiridos. Tenemso que hacer valer nuestro voto.

Anónimo dijo...

Puedo entender la desafeccióm política, puedo comprender que no guste (a nadie imagino) que haya ese "mamoneo", pero no votar no es hacer justamente más de lo mismo?

Si nos enteramos que médicos se lucran con la medicina estética no reparadora, con recetas mágicas para adelgazar, con operaciones que no son necsarias pero si muy lucrativas. Dejaríamos de ir al médico?? o intentariamos aportar más, intentaríamos entrar en el sistema y cambiarlo??
El voto no es más que la punta del iceberg, puedo asegurar que nadie se acerca a los partidos políticos a la base con ganas de cambio. Si nosotros no nos molestamos ni siquiera en dedicar unos minutos en depositar una papeleta, como queremos que las personas de bien (no las otras que todos conocemos) dediquen su tiempo, sacrificando tiempo con su familia y amigos para solucionar lo que ni siquiera nos planteamos nosotros a hacer???

Un saludo

Teresa dijo...

Si somos 43.000.000 de ciudadanos españoles y votan el 70%, están votando 30.000.000 de ciudadanos.
Si el partido ganador de las elecciones consigue el 60% de los votos, son 18.000.000 de ciudadanos que dan su confianza a los futuros gobernantes.
Como las oposiciones son disputas casi personales de partidos, y no se perciben conclusiones que reflejen lo mejor para TODOS los ciudadanos, la operación es sencilla: 43.000.000 menos 18.000.000 son 25.000.000 de ciudadanos que no se sienten atendidos por sus representantes politicos y por tanto se instala la descofianza. Si este dato lo unimos a la falta de empatía del politico en general y en particular el municipal con respecto al ciudadano , y digo empatía y no simpatía, creo que es sensato no votar pues ...para que?.

teresa dijo...

ESTA ES UNA FORMULA QUE UTILIZO PARA PODER AUMENTAR UN DISCURSO

Lo que sí tenemos que hacer, es obligar a nuestros representantes electos a rendir cuentas. Que nos cuenten los motivos que les impiden cumplir el contrato que hicieron con los electores. Así, podemos valorar el trabajo realizado.

TAMBIEN ANIMARLES A QUE UTILICEN LAS TECNOLOGIAS DE FORMA TRANSPARENTE OFRECIENDO DATOS REALES A LOS CIUDADANOS. UN CIUDADANO CON UNA BUENA INFORMACIÓN DARÁ SIEMPRE UNA BUENA OPINIÓN Y UN POLITICO HONRRADO SIEMPRE LAS ESCUCHARÁ Y LAS VALORARÁ.

Debemos participar para exigir el cumplimiento de los compromisos adquiridos. Tenemso que hacer valer nuestro voto.

Y RECORDARLES QUE ESPAÑA SOMOS TODOS. EL ESTAR TRANSITORIAMENTE EN EL PODER NO LOS HACE POSEEDORES DE NADA. DEBEN DIRIGIR EL PAIS SENSATAMENTE CON VALENTIA ANTE LA ADVERSIDAD Y NO TIRANDO DE LEYES; QUE LAS HAY: LEYES ACERTADAS Y LEYES DESACERTADAS O MUY DESACERTADAS, ESTAS ÚLTIMAS ADEMAS DEJAN UNA DESCONFIANZA EN LA CIUDADANIA DIFICILMENTE RECUPERABLE.

Antonio Pulido Ruiz dijo...

Teresa, comparto literealmente la idea que expones. Yo añado: "si queremos decidir tenemos que participar". Con toda la implicación y control que ello supone.
Teresa, discursos como el tuyo debemos hacer que se impregne en la sociedad.

Un abrazo.