El lector asiduo de este blog, puede comprobar que últimamente
está algo ralentizado la publicación de apuntes o notas que durante años han
sido habituales.
He de decir, en honor de la verdad que es cierto. En los
últimos tiempos estoy algo confuso y por ello, considero que debo tomarme un
tiempo para aclarar algunas ideas que me rondan en la cabeza.
Aunque presupongo que hasta que no pase el próximo día
27, todo me dará vueltas. En la recta final de la campaña a las elecciones
catalanas hemos, bueno han entrado en un bucle, del cual hasta que el pueblo catalán
no hable en las urnas no vamos a salir.
Los unos considerados nacionalistas españoles argumentando
los motivos o razones por los cuales se debería parar el proceso que pretenden
impulsar los independentistas catalanes. Los otros denunciando las políticas del
miedo que según ellos, lanzan los primeros para impedir iniciar el camino de la separación.
En medio de esta toma y daca, está el pueblo llano que ve
como el tiempo pasa, los problemas diarios persisten sin solución inmediata y
ahora encima, les presentan una serie de argumentos que en lugar de aliviar las
preocupaciones lo que hacen es acrecentarlas.
Como llevo años observando el comportamiento que
mantienen los dirigentes políticos cuando se sientan a debatir sobre el estado
de las autonomías, considero de especial relevancia que el día 27, si el pueblo
no habla alto y claro, los dirigentes seguirán mareando la perdiz y la sociedad
padeciendo esta distracción que no ayuda a la solución de sus problemas.
Por ello, a pesar de que desde Madrid, que también anda
algo confuso, ahora que se habla y planifica el posicionamiento en la
confección de las listas electorales de cara a las elecciones de diciembre, me
he sentido aliviado cuando el periodista Jordi Évole, con la inteligencia y
astucia que le caracteriza publica un artículo que desde mi punto de vista,
retrata fielmente a la mayoría de la sociedad en el caso que nos ocupa,
catalana y también como no, española.
No hay comentarios:
Publicar un comentario