Ya estamos convencidos, que esto no significa nada para Esperanza Aguirre, presidenta del Gobierno de la Comunidad de Madrid. Y llegamos al convencimiento, precisamente por la omisión que hace de la sentencia judicial que afirma que no hubo “mala praxis” en el ejercicio profesional del doctor Luis Montes y su equipo. Ahora, dice en los medios, que la CAM y Lamela, actuaron en consecuencia, debido a que, otros médicos reconocían que había excesivas muertes en las Urgencias de cuidados paliativos. Es decir, que si la Consejería no hubiera tenido esa información, no hubiera cesado al doctor Montes.La Sra. Aguirre, me indigna. Utiliza una verborrea de charlatán de feria que a sus seguidores les parecerá agradable, pero en mí provoca un arrebato que me cuesta contener. Enarbola y se jacta, que desde que fue destituido el equipo médico las muertes en urgencias han disminuido.
Sanidad reorganizó el hospital para atribuir más muertes al doctor Montes.
Una verdadera profesional de la política, no puede decir un día que: “si se demuestra que no hubo negligencia, el doctor y su equipo volverán a ocupar su puesto. Y hoy, endilgar la responsabilidad a los peritos contratados por el propio Lamela.

