También se está demostrando que al margen de los servicios de seguridad de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, los gobiernos del Ayuntamiento y Comunidad de Madrid, mantienen grupos paralelos de profesionales camuflados encargados de confeccionar los “informes” que luego manejan los responsables políticos.
Cuando el circulo se cierra sobre los cargos políticos de la Comunidad de Madrid, que manejan esas confidencias, la presidenta Aguirre, muy hábilmente pone el ventilador y saca a luz que fue el propio presidente, Mariano Rajoy, quién le comunica la existencia de dossieres relacionados con el vicepresidente y portavoz, Ignacio González, y con el consejero de Presidencia, e Interior, Francisco Granados.
Además, en el contra espionaje, se pone de manifiesto la importante liquidez monetaria efectiva que utiliza el consejero Ignacio González, cuando hace el pago de los billetes de avión en sus viajes.
Motivos sobrados existen para estar expectantes. Ahora que Rajoy, ha entrado en escena todo se complica y la investigadora De Cospedal, imagino que estará perdida. De seguir el proceso por este nuevo camino abierto, efectivamente se puede convertir en una “novela” con final notorio e impredecible. Todos, investigan a todos.
El Partido Socialista de Madrid, el viernes en la comisión constituida en la Asamblea de Madrid, tiene que llegar hasta el final. La sociedad madrileña tenemos que valorar que hay modelos y maneras de hacer políticas diferentes.
Entiendo que deben tener especial cautela a la hora de tratar este asunto. No puede quedar de manifiesto que este proceder de investigar y espiar, es la norma habitual dentro del mundo del ejercicio político.
En un Estado de Derecho no se puede permitir este procedimiento para mantener el poder.
