sábado, 1 de marzo de 2014

De nuevo la corrupción

Pasado el debate del Estado de la Nación, donde efectivamente, se tiene la sensación de que España es el `país de la maravillas´, o por lo menos, así nos lo ha presentado el presidente Mariano Rajoy. Ahora sólo nos queda tener `esperanza´.

No han pasado 72 horas del relato quimérico, cuando la realidad nos golpea con toda crudeza. Así, conocemos que en un país con 6 millones de parados, muchos de ellos procedentes del mundo de la construcción con una mermada formación para poderse incorporar a otras alternativas laborales, necesitados de cursos formativos que les ayuden a reciclarse profesionalmente, también en ese mundo se practica la pillería y se estafa a las administraciones públicas.

El caso es sorprendente, y aunque mediáticamente está teniendo más repercusión en la Comunidad de Madrid, debido a los 4 millones presuntamente estafados, el presidente Ignacio González pide que se aclare el resto de lo sustraído: "Me gustaría que nos informasen de qué investigaciones se están haciendo por parte de la comisión tripartita, qué investigaciones está haciendo el Ministerio de Trabajo, qué investigaciones están haciendo las patronales sobre sus propias organizaciones, qué investigaciones están haciendo los sindicatos sobre sus propias organizaciones, porque nosotros les hemos requerido en los últimos tiempos ocho o nueve millones que no han justificado".

Al empresario José Luis Aneri, detenido como presunto autor del fraude del dinero que iba destinado a cursos de formación continua se le presupone una estafa de 15 millones de euros.  

Ante esta realidad, ayer tuve la oportunidad de cambiar opinión con un cargo sindical que no se explicaba cómo ha podido ocurrir esta presunta estafa. Me decía, por lo que conocemos, inflar la lista de parados para engrosar el número de cursos que no se practicaban, ha tenido que ser producto de la dejadez de la `comisión tripartita´ dado que la práctica habitual es la siguiente: “cumplimentada la lista de alumnos que están recibiendo el curso, las organizaciones tienen los medios necesarios para hacer el seguimiento de la asistencia de los relacionados. Basta con realizar llamadas telefónicas y preguntar al interesado sobre la formación recibida”.

Ahora bien, si la trama del empresario llegaba tan lejos que no se hacía el control anteriormente descrito, una persona con presunto ánimo estafador encuentra el campo abonado para la usurpación.
Esta es una de las epidemias que tenemos que erradicar de la sociedad española.

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