Si alguien tenía duda de la falta de respeto que los grupos afines a los terroristas tienen para con los ciudadanos y ciudadanas vascos, aquí tienen la prueba. El pueblo habla en las urnas y cuando a los interesados no les beneficia el veredicto aplican el altercado y la violencia. Hasta hoy, no hay consecuencias humanas, pero de seguir por este camino, me temo lo peor.
La sociedad vasca no puede seguir viviendo con este estigma sobre sus espaldas. No hay en Europa nada igual. Ha llegado el momento de actuar para impedir que la violencia sea la noticia que nos llegue de esta apreciada sociedad. No sé, cuál es el camino que se tiene que iniciar pero así no podemos continuar. Pero sí, estoy convencido que un sector importante de vascos conocen los mecanismos que hay y se deben aplicar.
A ellos, desde esta humilde página quiero dirigirme y decirles que tienen que poner sus conocimientos al servicio de la sociedad, deben trabajar para demostrarles al mundo terrorista que el camino elegido no es la solución. Atacar a las personas demócratas, cuyas únicas armas son su voz y sus ideas; pocos apoyos van a recibir.
La ofensiva contra los socialistas vascos es un sin sentido que a lo único que induce es a la reafirmación de la sociedad con el grito: ¡YO, CON LOS SOCIALISTAS!
José Luis Rodríguez Zapatero y su equipo, con la configuración del Consejo de Ministros, han querido aunar experiencia en la gestión con juventud capacitada.