sábado, 15 de febrero de 2014

Tornado político en Getafe

La multitudinaria Asamblea Socialista celebrada el viernes 14, en la Agrupación de Getafe, lo que allí se dijo y de la manera que algunas personas lo dicen, no augura el final del conflicto. Por ello, voy a intentar poner luz sobre la sombra.

Vaya por delante que nunca desde el inicio de la transición democrática después de la dictadura, la Casa del Pueblo de Getafe, había vivido un ambiente tan combativo entre sus militantes.
Bien es verdad, que la mayoría de la actual dirección con la Secretaria General, Sara Hernández, mantiene el tipo aguantando embestidas muy severas.

Pero, para entender la realidad de hoy, hay que remontarse al proceso de primarias llevadas a cabo entre Tomás Gómez y Trinidad Jiménez para ocupar la Secretaría General del PSM.
Libremente los/as militantes, nos posicionamos debatimos y votamos.
Posteriormente, se confecciona la lista para concurrir a las elecciones municipales de 2011. El resultado hizo que el PSOE de Getafe, abandonara la alcaldía después de 30 años de Gobierno. Es obvio, que transcurrido tanto tiempo, no hay cultura de trabajo en la oposición.

Producto de lo anterior, se produce una renovación democrática en el interior de la dirección de la Agrupación, y también un cambio de nombramiento en los cargos electos del Grupo Municipal. Que al mismo tiempo, consecuencia de la crisis de las administraciones públicas, hace que no todos los concejales/as de los nueve que conforman el Grupo puedan tener sueldos de liberados. Esto, deja huella interna.

Si sumamos la desubicación del trabajo en la oposición, la nueva dirección renovada y el malestar por la falta de ingresos, tenemos un coctel que no permite poder trabajar con la serenidad y tranquilidad que cualquier dirección recién elegida necesita. Entre otras cosas para tratar de conseguir la unidad que haga a todos/as remar en la misma dirección.

A esa asignatura pendiente, hay que añadir un proceso judicial pendiente de resolución conocido en Getafe como `Caso Aparcamientos´. Aunque en principio es desestimado por falta de consistencia prevaricadora, el Partido Popular lo recurre en el año 2009, y ahora sí, (la justicia pendiente de sentencia) ello, obliga por ética política y cultura interna del PSOE, dimitir a cuatro concejales del Grupo Municipal.

Si me quedara en este relato de lo superficial y conocido, no habría merecido la pena. Pero, la realidad que se vive, es que la que fuera Primer Teniente de alcaldía, Sara Hernández, con Pedro Castro, alcalde de Getafe y presidente de la FEMP, hoy, es la Secretaria General de la Agrupación y persona que no se ha visto implicada en el proceso de dimisión. Sí ha tenido que dimitir el concejal Pedro Castro por estar incluido en la lista de afectados.

Pues bien, digo y doy fe testimonial, que en el uso de la palabra que se le concede al compañero Castro, de manera directa y puesto a explicar el proceso del `Caso´ no tiene ninguna consideración en recordar el pasado en el cargo que ocupó la actual Secretaria General. Con lo cual, se genera entre los asistentes diferentes interpretaciones que hacen que las intervenciones posteriores fueran muy duras y directas.

La solución del problema que vivimos no pasa por el enfrentamiento. Es recomendable: primero, elegir a las cuatro personas que van a reemplazar a los compañeros/as dimitidos. Esto se tiene que hacer con la solvencia política que tiene el PSOE-Getafe. Segundo, democráticamente cuando se abra el proceso de primarias para elegir al candidato, candidata a la alcaldía de 2015, será el momento de dirimir y analizar los equipos y las propuestas que consideremos de mayor solvencia para presentarnos a la ciudadanía de Getafe.

Ahora, lo que toca es ser altavoces denunciando las políticas que aplica el Partido Popular en Getafe, y las alternativas que consideran los socialistas más beneficiosas para la sociedad getafense.
Si no se hace o no se puede hacer así, estamos amenazados por el `tornado político´.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Con el traductor en la mano, me sale que el Sr Pulido nos quiere informar de lo jodidos que están los compañeros socialistas con las luchas internas que están protagonizando para alcanzar el poder dentro de la organización, y lo achaca a distintos factores:
- A la distinta ubicación que tiene el Grupo socialista en el Ayuntamiento, o lo que es lo mismo, echan de menos un despacho amplio e iluminado para cada concejal.
- Y a la falta de salarios para todos.
Luego pasa de refilón por el "caso", para decir que se hablará cuando toque.
Si esta es toda la revolución que veremos en los socialistas, apaga y vámonos.