Convertido en el último mohicano, y cuatro años después de copatrocinar con George Bush y Tony Blair la guerra contra Irak al margen de la ONU, José María Aznar ha reconocido finalmente que el régimen de Sadam Husein “no tenía armas de destrucción masiva”. Importatísimo visonar este video.
Consecuencia de aquello es la muerte diaria de cientos de personas inocentes cuya única responsabilidad con el régimen de Sadam, es la de nacer y vivir en Irak. Esto, referido a la población autóctona, que luego están las miles de familias americanas destrozadas por la pérdida de soldados en una guerra antojadiza y mercantil para su presidente.
Visto lo que estaba sucediendo y dado que los inspectores de la ONU, nunca pudieron encontrar las dichosas e inventadas “armas”; la valentía del presidente Zapatero, en su primera decisión gubernamental de traer a España a nuestros soldados, ha evitado mucho luto en las familias españolas.
Los palmeros
Sin embargo cuando los portavoces del PSOE e IU, piden a los dirigentes populares y al principal protagonista Sr.Aznar, una rectificación pública y un rechazo a la sanguinaria guerra, la respuesta de los palmeros ha sido:
- Ángel Acebes, aprueba las declaraciones del expresidente con el argumento de que "si lo ha dicho el señor Aznar, bien dicho está".
- Eduardo Zaplana criticó al PSOE por su "cansina" insistencia en "hablar sobre la guerra de Irak". Preguntado si, al igual que Aznar, la dirección del PP también reconoce ahora que no había armas de destrucción masiva en Irak, contestó: "Ni reconozco ni dejo de reconocer, este tema no está en el debate".
Es decir, según ellos, en un país democrático se debate cuando les interesa al mundo conservador ¡Pues se equivocan! La libertad de expresión se ejerce allí y cuando la problemática lo exija. Y reconocer que la causa de invadir un país soberano no era verdad, exige decirlo y denunciar ¡que nos engañaron!
De ahí de lo acertado, cuando los voceros conservadores, le piden al Sr. Rajoy, que recupere al Sr. Aznar, para algún ministerio o mejor para hacer una intensa oposición en la próxima legislatura.
Esto, de llevarse a cabo, permitiría poder desarrollar políticas progresistas de izquierdas durante al menos 12 años.



