En esta ocasión, una pareja de jóvenes tuvieron que vivir la angustia de saber que de inmediato iban a ser padres y no encontraban Hospital Público, que atendiera la urgencia.
El Centro más próximo a su domicilio el Hospital de Arganda, de reciente creación y con gestión liberal dependiente de la Consejería madrileña, después de atenderla y comprobar que efectivamente, perdía líquido amniótico, como no dispone de camas les invita a que se marchen a otro Centro sin garantías de que el elegido, disponga del espacio necesario.
Esto es indignante. Tenemos que recordar que estamos hablando de la Comunidad de Madrid. Además, la ineficacia gestora tampoco garantiza el servicio de ambulancia y los afectados con su drama urgente, tienen que utilizar el propio coche para desplazarse en busca de un Hospital que los atiendan.
Dentro de la desorientación y la premura parece que acertaron y una Clínica privada se encargó de atender llegada de la recién nacida.
Es comprensible que la Asociación Defensor del Paciente, pida a la Sanidad madrileña que "depure responsabilidades". Pero en la investigación se tiene que llegar hasta el final de la situación. Tenemos que conocer ¿Cuáles? son las causas que provocan que los profesionales decidan actuar de la forma que lo hacen. Lo ocurrido es muy grave. Los madrileños y madrileñas no podemos aceptar que nuestra salud esté al albur del momento.
Señora, Esperanza Aguirre, ¡nos lleva con paso firme al caos sanitario!
Unánimemente deseamos que este tipo de actos no se tengan que repetir.

Y, como el ecosistema está formado por industrias que en teoría desarrollan su actividad para corregir que las aguas que se vierten en los ríos lleguen limpias; en el día de hoy, quiero denunciar la situación que vivimos en las cercanías de la depuradora de “Butarque” en el distrito de Villaverde de Madrid. Esta instalación es gestionada por la Comunidad de Madrid, y para conseguir la depuración del agua residual que le llega, genera un olor putrefacto que invade el entorno. Es decir, contamina el aire que respiramos los vecinos de Getafe y Villaverde.
