miércoles, 3 de diciembre de 2014

Opacidad en el Congreso español

Los viajes realizados por el exsenador José Antonio Monago, puso de manifestó la formula reinante en el Congreso de los diputados para que sus señorías puedan viajar con cargo al presupuesto público por todos los rincones de España.

Hemos conocido que todos tienen una asignación y también las distintas maneras de que disponen para adquirir sus billetes sin control por parte de la presidencia del Congreso.

A raíz de la publicación se trata de alcanzar un acuerdo de transparencia más detallada, y lo único que la mayoría parlamentaria asume es que conoceremos el global montante del gasto de cada grupo, sin entrar en el detalle del destino ni actividad realizada que lleva consigo el viaje.

Encendidas las alertas, ahora también sabemos que los grupos políticos disponen de una cantidad económica fija para cada grupo, más luego, un complemento en función del número de diputados que tiene cada grupo.
Igualmente, tampoco mantienen la obligación de presentar la relación de gastos relacionados con la actividad parlamentaria a la que se asigna la dotación económica del erario público.

Es decir, la casa institucional de la representatividad del pueblo español está llena de opacidad para que los contribuyentes españoles sepamos en qué y cómo se gastan el dinero nuestros representantes y los grupos políticos que los engloban.

Sí es verdad que cuando se trata averiguar cómo es posible que esto suceda así, sin distinción de ideología ni color político, nos encontramos con la respuesta de que, `así ha sido desde hace 30 años´, pero no por ello, debemos ser menos exigentes para con nuestros representantes y acabar de una vez con estos privilegios de oscuridad económica.

La ciudadanía debe y quiere saber cómo nuestros representantes gestionan el dinero público que cada uno en función de su capacidad económica aporta a las arcas del Estado ¡Exigimos claridad y transparencia en el Parlamento español!

1 comentario:

Anónimo dijo...

Querido Antonio, este es el fiel reflejo de cómo se han estado haciendo las cosas en nuestros país durante treinta años.
Si los que tenían y tiene que dar ejemplo de limpieza y ética moral y parlamentaria con el tema económico, me pregunto como ciudadano cabreado hasta las narices. ¿Cómo pueden legislar en contra de sus privilegios? ¿Cómo pueden hacer leyes tan laxas para no perjudicarse, ni caérseles la cara de vergüenza?...
Ahora si no es por la crisis y la prensa, seguimos sin enterarnos de los viajes de Monago.
En estos momentos están pasando la vergüenza pública de sus privilegios y chanchullos económicos los grupos parlamentarios de lo que se gastan o no se gastan y no se sabe el sobrante donde va aparar, a pesar de su gran sueldo, en comparación con el salario medio de los españoles que les hemos votado.
¿Con estos mimbres, que cestos PODEMOS hacer?
Esto no hay por donde cogerlo. ¿Si esto ocurre en los Parlamentos, que no ocurrirá en los otros estamentos de la administración, llámense Ministerios, Diputaciones, Consejo General, Ejercito…?
¿Y todavía queda dinero?, bueno, para eso está el endeudamiento.
Podían decir estos ilustres privilegiados, administradores de lo que no es suyo, sino de todos, vamos a donar el salario de un mes, para dárselo a esas familias que tienen todos los miembros en paro y a los excluidos, sin posibilidad de encontrar trabajo.
No sigo, porque me quedaría sin espacio en los comentarios y alimentando mi descontento.
EL PONTON DE LA OLIVA