domingo, 19 de enero de 2014

Primarias internas

El Comité Federal del PSOE, celebrado el pasado sábado 18 de enero, despejó la incógnita sobre el proceso de elección del candidato o candidata a la presidencia del Gobierno en las próximas elecciones generales. Ya conocemos que serán ´primarias abiertas´ por elección directa de militantes y simpatizantes que se declaren afines al proyecto socialista, y la fecha elegida noviembre 2014.

También, aunque no tan claro, sí conocemos la fecha para el resto de procesos autonómicos y alcaldías, mes de septiembre. Sobre el procedimiento utilizado quedan algunos matices, pero todo hace suponer que para la elección de los/as candidatos/as, serán elecciones de `primarias internas´.

Sobre la conveniencia de utilizar un procedimiento u otro, quiero expresar mi pensamiento. Tanto un proceder como otro, a va generar una expectación motivadora de la sociedad que va a fijarse en lo que el Partido Socialista Obrero Español, pone en marcha para tratar de conseguir los mejores candidatos. Al mismo tiempo, si todo se hace correctamente dará un ejemplo de transparencia política.

Ahora bien, queda expuesto que son dos modelos distintos diferenciados en función de la elección de las candidaturas. Por ello, mientras que la elección a la presidencia del Gobierno se entiende que debe ser abierta con la preceptiva declaración y firma de los electores simpatizantes. La elección de presidentes autonómicos y alcaldes debe ser participada por los militantes de las distintas agrupaciones.

Si defiendo esta opción se debe precisamente para que la claridad y la transparencia del proceso no se vean alteradas por ninguna influencia ajena al propio proyecto socialista.
Me voy a explicar: No descubro nada nuevo cuando digo que a los partidos políticos se acercan muchas personas que sin ejercer el trabajo de la militancia, sí pretenden influir en las decisiones que se toman cuando se gobierna. Y, cuanto más cercana es la relación debido al núcleo poblacional más interrelación se produce. Es obvio que no son los mismos intereses el de las personas que militan y trabajan para un partido político, que el de aquellas otras personas o empresas que se aproximan al posible poder.

Precisamente en aras del reconocimiento de la dedicación, entrega y trabajo de la militancia se debe diferenciar muy claramente los campos de influencia. Centrándome en las alcaldías si no se ponen los medios acotadores, se podía dar el contrasentido de que personas  que se declaran afines, pueden sumar más que el número de militantes que concurren a la elección. Con lo cual, de fuera eligen al candidato de dentro. Así, sin más profundidad en la argumentación.

De otro lado, en las `primarias internas´ los candidatos y candidatas son conocidos perfectamente por el resto de compañeros/as de la Agrupación, sabiendo valorar el trabajo y la capacidad de cada uno por su trayectoria política. Con lo qué, la decisión de la elección tanto si genera éxito como fracaso, será responsabilidad de la elección democrática de los `votantes internos´.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Y que tal si los partidos políticos se abrieran a la sociedad, ya que fueron concebidos como instrumentos para la participación y gestión de la cosa pública, y dejarán de ser un coto cerrado para el ejercicio del poder, como bien dices, de unas cuantas familias. Se trata de hacer pasillo y echar horas en el local para atrapar un carguito, sea la persona competente para gestionar lo público o no lo sea.
Cómo pueden valer las primarias para elegir candidato a la presidencia del Estado, y no valer para la Comunidad o Alcaldía?.
Vaya cacao mental que tenemos los compañeros.
Abur.