jueves, 25 de agosto de 2011

No se aplica hasta 2018

Quede claro que el autor de esta anotación no es experto en artículos constitucionales. Pero ello, no impide que el trabajo realizado como activista en la red, me obligue a documentarme sobre la pretendida nota que hago pública.

La anunciada reforma de la Constitución española, destinada únicamente a la parte del límite del gasto público, ha creado un desconcierto que todavía nadie ha conseguido atemperar.
La sociedad en general teníamos entendido que abrir el melón constitucional no era tarea fácil, que se pudiera hacer de un día para otro. Y, ahora, con una llamada telefónica todo queda resuelto.

Es una pena que a estas alturas de la legislatura y con el horizonte trazado de las elecciones generales, el parlamento saliente tenga que aprobar una medida económica de tan amplio compromiso.
Además, los procedimientos que se utilizan parece que mutilan el papel de los diputados. La disciplina de partido impide que se alcance los porcentajes que facilitarían un Referéndum o consulta a los españoles que aprobamos las Carta Magna. Se necesita que lo solicite el 10% de los parlamentarios del Congreso (35 diputados) o el Senado (26 senadores).

Si cercenados se pueden sentir sus señorías, imaginemos como nos sentimos los ciudadanos y ciudadanas españoles, que dentro del proceso reformador no tenemos posibilidad o acción política para articular un “Reforma” profunda con "Referéndum" incluido que corrija determinadas leyes que en su día tenían su razón de ser, pero que más de 30 años han dejado obsoletas.

Desde el punto de vista de la militancia socialista, el debate que se está generando no es el mejor caldo de cultivo para motivarnos al trabajo que será necesario realizar, cuyo resultado, produzca la elección de Rubalcaba a la presidencia del Gobierno.

Mientras las personas progresistas tenemos esa sensación, la sociedad conservadora (mantener lo que se tiene) no han dudado un instante en decir SÍ. Esta rápida afirmación me hace recordar tantas y tantas negativas a otro tipo de acuerdos que no ha sido posible alcanzar.
Particularmente, hay uno que estoy convencido hubiera sentado las bases de un futuro educativo de gran beneficio para la sociedad. EL GRAN PACTO POR LA EDUCACIÓN ESPAÑOLA.

1 comentario:

el moli de getafe dijo...

Otra vez más, como cuando lo de la OTAN o lo de la Constitución Europea, una disputa interna en el PSOE la vais a convertir en un debate ( un falso debate ) de interés nacional.

¿ A mí qué me importa si Borrell o Gutiérrez no están de acuerdo ?.

¿ Por qué yo, que siempre he comulgado con la Merkel, he de distraerme con esto vuestro ?.